Una niña de 7 años falleció trágicamente en el barrio Waulalaya de Bilwi, Puerto Cabezas, en el Caribe norte de Nicaragua. La niña, identificada como
Jaymi Nicole Zapata Zamora , falleció tras tocar accidentalmente un cable energizado en su patio trasero.

Según los vecinos, el incidente ocurrió mientras Jaymi jugaba sola en su patio. Sin percatarse del peligro, la niña tocó un cable con corriente, lo que le provocó una descarga eléctrica que la dejó incapacitada para reaccionar. En ese momento, no había ningún adulto cerca para ayudarla mientras sufría la descarga.
No fue hasta que sus familiares notaron un silencio inquietante que decidieron ir a buscarla. Lo que encontraron fue devastador: la pequeña yacía inmóvil en un charco, su pequeño cuerpo inerte tras el terrible accidente. Sus familiares la recogieron de inmediato y la trasladaron en un vehículo particular al Hospital Nuevo Amanecer, con la esperanza de salvarle la vida.
Al llegar al hospital, el personal médico hizo todo lo posible por reanimarla. Sin embargo, Jaymi Nicole ya no presentaba signos vitales y fue declarada muerta. La noticia de su fallecimiento conmocionó a la comunidad de Waulalaya, que lamentó profundamente la pérdida de una vida tan joven y llena de promesas.
El cuerpo de la pequeña fue velado en su humilde hogar, rodeado de familiares, amigos y vecinos que no pudieron contener su dolor y tristeza ante tan profunda tragedia. Este miércoles, fue sepultada en el cementerio municipal, una ceremonia marcada por las lágrimas y el dolor de todos quienes la conocieron y amaron.
Este lamentable suceso ha dejado a la comunidad de Bilwi consternada y en estado de duelo. La familia de Jaymi Nicole, con el apoyo de sus vecinos, enfrenta ahora el difícil proceso de aceptar y afrontar esta repentina y dolorosa pérdida.
La muerte de Jaymi es un recordatorio del peligro que representan los cables eléctricos expuestos , especialmente en zonas donde los niños juegan y viven su vida diaria.
La comunidad ha comenzado a reflexionar sobre la necesidad de tomar medidas de seguridad más estrictas para evitar que una tragedia como esta se repita. La importancia de inspeccionar y mantener las instalaciones eléctricas, especialmente en zonas con niños, se ha vuelto crucial en este y otros barrios cercanos.
La familia de Jaymi espera que su historia sirva de advertencia a otros, instando a todos a ser más conscientes de los peligros ocultos en su entorno cotidiano. La muerte de esta pequeña ha dejado una profunda herida en su comunidad, pero también un llamado a la acción para mejorar la seguridad y proteger a los más vulnerables.
Mientras tanto, el barrio de Waulalaya sigue de luto, recordando a Jaymi Nicole como una niña llena de vida, cuya sonrisa y energía alegraban a quienes la conocieron. Su partida deja un vacío inmenso, pero su recuerdo perdurará en los corazones de quienes la amaron.